Cuando Kate y yo estuvimos en Vermont el verano pasado, dimos con un libro llamado “Manual de modales para situaciones sociales y profesionales de Hill”. Había sido Publicado en 1880. El libro era un compilado de información que podía serle útil a los hombres de negocios a finales del siglo XIX. Contenía secciones de caligrafía, instrucciones para escribir cartas de negocios, Y las cosas que se deben hacer o no hacer a la hora de hacer negocios. Una sección del libro se titulaba “Reglas de etiqueta sin clasificar”. Consistía en una lista de diferentes reglas de etiqueta que no tenían cabida en ningún otro lugar (Etiqueta en funerales, en el hogar, etc.). Si bien la lista tenía más de 100 años de antigüedad y algunas de las recomendaciones eran anticuadas, esta sección del libro poseía útiles consejos. Ya que lograba cubrir muchos de los agujeros de la etiqueta que hacen parecer a nuestra sociedad carente de cultura un queso suizo. Si un hombre logra poner en práctica estas sugerencias, definitivamente será visto de forma diferente y apartado de aquellos hombres cabeza de chorlito que quizás compiten por el mismo trabajo o la misma chica que tu. Mirando la lista, existen varias áreas donde yo podría mejorar. Sin más preámbulos: Brindo por convertirnos en caballeros más refinados!

  • Nunca exageres.
  • Nunca apuntes con el dedo a las personas.
  • Nunca defraudes la confianza de los demás.
  • Nunca salgas de tu casa con rabia, usado palabras crueles.
  • Nunca te niegues a llamar a tus amigos.
  • Nunca te rías del infortunio de los demás.
  • No hagas promesas que no vas a cumplir.
  • Nunca hagas regalos esperando un regalo a cambio.
  • Nunca hables de más sobre de tu rendimiento.
  • No seas impuntual.
  • Cuando cuentes una historia, nunca te muestres como el héroe de la misma.
  • Nunca te limpies los dientes o las uñas cuando estés con alguien.
  • Responde siempre cortésmente a las preguntas que te hacen.
  • Nunca cuestiones a un menor de edad sobre asuntos familiares.
  • Nunca regales algo diciendo que no es útil para ti.
  • Nunca leas correspondencia si crees que está destinada para otra persona.
  • Nunca faltes a la caballerosidad con una mujer.
  • Nunca llames la atención sobre las características o modales de alguien presente.
  • Nunca hagas referencia a los regalos o favores que has hecho.
  • Nunca te asocies con malas compañías. Mejor solo que mal acompañado.
  • Nunca mires por encima del hombro de alguien que lee o escribe.
  • Nunca llames la atención de una persona tocando alguna parte de su cuerpo, háblale.
  • Nunca castigues a tu hijo por una falta que tu también hayas cometido.
  • Ignora las cicatrices, deformidades o defectos de las personas presentes.
  • Nunca contestes preguntas que vayan dirigidas a otra persona.
  • Cuando salgas viajes al exterior, nunca te jactes ni alardees sobre tu país.
  • Nunca llames a alguien que acabas de conocer por su primer nombre a menos que te lo pidan.
  • Nunca prestes un objeto que no sea tuyo, a menos que tengas permiso de hacerlo.
  • Nunca intentes llamar la atención de los demás para ti solo.
  • Cuando ocurra un accidente, no demuestres rabia, impaciencia ni ansiedad.
  • Nunca pases en medio de dos personas que están hablando sin pedir excusas.
  • Nunca entres a un cuarto haciendo ruido; cierra la puerta siempre que entres y ciérrala con delicadeza.
  • Nunca olvides que debes ser plenamente fiel y honesto con pocas cosas, para poder ser el amo de muchas cosas más.
  • Nunca demuestres demasiada familiaridad con personas que acabas de conocer, puedes ofenderlos.
  • Nunca hagas referencias directas o indirectas sobre las conquistas que hayas hecho a mujeres. Los caballeros no tienen memoria.
  • Nunca seas culpable del despreciable acto de abrir una carta privada dirigida a otra persona.
  • Siempre debes ofrecer el mejor asiento a disposición(incluso si es el tuyo) a los discapacitados, adultos mayores y mujeres.
  • Nunca olvides realizar las encomiendas y favores que tus amigos te han pedido con tanto fervor y confianza.
  • Nunca envíes a tus invitados, quienes están acostumbrados a cuartos calientes, a camas sucias, frías y húmedas para que pasen la noche.
  • Nunca entres a un cuarto lleno de personas sin antes dar un saludo general o una leve venia al ingresar.
  • Nunca dejes de contestar las invitaciones que te hacen, ya sea de manera personal o por escrito, hasta una semana después de haber recibido la invitación.
  • Nunca aceptes favores y hospitalidad sin ofrecer un intercambio de cortesías tan pronto la oportunidad se presente.
  • Nunca cruces tus piernas poniendo la suela de tu zapato en lugares donde puedas incomodar a las personas que pasan por allí.
  • Procura siempre decir la verdad. Si eres honesto, recibirás tu recompensa. Si engañas, recibirás un castigo.
  • Nunca pidas dinero prestado para no pagarlo. Si lo haces, pronto serás conocido como una persona sin integridad.
  • Nunca escribas cartas a otras personas pidiendo información o favores de cualquier tipo sin incluir una estampilla para la respuesta.
  • Nunca dejes de pronunciar palabras de aliento para personas que lo necesiten. Tu bondad puede ayudarles a salir de su miseria.
  • Nunca te niegues a recibir una disculpa Esta bien si no aceptas ofrendas de amistad de alguien que no quieres, pero la cortesía significa que cuando te ofrezcan una disculpa,  la aceptes.
  • Nunca examines las tarjetas de presentación que encuentres a la vista. Si bien están expuestas, no debes tomarlas a menos que te inviten a hacerlo.
  • Cuando camines de gancho con una dama, nunca te cambies de lado cada que dan vuelta a la esquina. Demuestra incomodidad y exceso de atención a los modales.
  • Nunca insultes a otra persona con palabras soeces cuando te piden un favor. Las palabras bondadosas no tienen precio, y sin embargo pueden generar mucha felicidad a quienes las reciben.
  • Procura siempre hablar con bondad. Si eres un vendedor tratando con un cliente; si eres un supervisor tratando con tus empleados; si te encuentras en cualquier situación donde ejerzas algún tipo de autoridad, demuestra que eres un caballero con la forma como te refieres a los demás.
  • Nunca trates de generar la imagen de “genio”, imitando las faltas de hombres distinguidos. Si bien varios hombres famosos fueron malos en caligrafía, tenían su cabello largo o alguna otra peculiaridad, no significa que tu serás grande al imitar sus excéntricos gustos.
  • Nunca te riegues en prosa con palabras amables o sonrías a los extraños. Reserva las palabras y sonrisas más dulces para tu hogar. Ya que este es nuestro cielo.

“Cuando somos considerados con los extraños,
Y sonreímos a los invitados a veces;
Pero a menudo usamos tonos amargos,
Con aquellos que más amamos.
Ah! Los labios que se curvan impacientemente-
Ya de noches es demasiado tarde
Para deshacer el daño hecho en la mañana cuando salimos de casa.”

 

 

 

 

{ 3 comments… add one }

  • abel recknold October 11, 2013 at 8:34 am edit

    Muy interesante! Una vez más. La caballerosidad se ha de imponer sobre el resto.

    Saludos!

    Abel Recknold

    Reply
  • Alberto October 13, 2013 at 9:11 pm edit

    Excelente! Y casi todos aplicables a la etiqueta de hoy en día.

    Reply
  • jesus January 21, 2015 at 6:57 am edit

    Objetar demasiado con caballerosidad al cambiar de mano con una dama, puede persuasivo, objetivo y en ocasiones excesivo; aunque, demuestra interés por protección, respeto y bondad…. por lo que lo hago y haría si es necesario cambiar de mano al dar una vuelta. Saludos.

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